Notas Jardineria


EL JARDÍN II


EL JARDÍN, COMO ELEGIR LAS PLANTAS.

El cuidado del jardín año tras año, es muchas veces una preocupación, por eso es muy importante la elección de las plantas. 
Los arbustos y árboles requieren un mínimo de cuidado, mientras que las perennes delicadas y flores de estación necesitarán mayor atención. 
Es importante tener en cuenta el mantenimiento y el tamaño del lote a la hora de elegir las plantas.

Como primer paso es importante ver el terreno, saber qué condiciones tiene y tratar de ajustarlo a nuestras necesidades. 
La mayoría de las plantas precisan suelo fértil, un lugar soleado y protegido, que si no lo tenemos debemos empezar por producir estas condiciones, aprovechar las ventajas que tenemos y reducir al mínimo los efectos desfavorables.

Por eso es fundamental saber con que contamos para poder programar que plantas que irán en cada zona, debemos empezar por analizar los factores naturales que encontramos en el lugar.

CLIMA Y MICROCLIMA

Es fundamental tener en cuenta el clima y el propio microclima creado por la casa, muros, árboles existentes, ya que dictamina las plantas que podrá colocar o cultivar en cada zona.
Debemos tener en cuenta de donde vienen los vientos fuertes, normalmente del sur y sudeste, para colocar protecciones contra el viento temporales o permanentes. 
La construcción de un muro no es lo más conveniente, ya que el viento pasa por encima del mismo produciendo remolinos en el jardín, con lo cual necesitaremos arbustos o árboles de hojas sólidas para minimizar el efecto de remolino, conviene las de hojas perennes. 
Lo mejor es la construcción de un contravientos con una superficie porosa de un 40%, que reduce la velocidad del viento pero no lo detiene totalmente. 
Estos contravientos se los diseña para que su altura proteja un área 10 veces mayor, para darles un aspecto más natural, conviene plantar muchos arbustos intercalando varios árboles de mayor tamaño, incluyendo flores en primavera, hojas frescas y llamativas en verano, prestando atención a las texturas, color y formas.

Otro factor climático importante son las heladas que debemos tener en cuenta, ya que existen  gran variedad de plantas resistentes para elegir, el problema lo encontramos  en las heladas durante la época no prevista del año, ya que pueden matar los brotes tiernos y destruir la floración. 
Pero en época de heladas invernales solo tenemos que colocar las plantas adecuadas y en los jardines con estructuras muy marcadas tenemos la posibilidad de poder apreciar mejor su forma que en el verano.

TIPOS DE SUELO

Es importante conocer qué tipo de suelo tenemos en la zona, que es producto de la geología local. Necesitamos saber si es arenoso o arcilloso.
El suelo arenoso se seca muy rápidamente y necesita mucho abono para retener la humedad. Cuando el suelo está formado por arena fina, el viento puede dejar las raíces al descubierto  o cubrir rápidamente toda la superficie del jardín. El agua penetra fácilmente, llevándose todos los minerales, quedando la planta seca y poco alimentada, debemos agregar humus en forma de compost para retener la humedad. La mayoría de los suelos arenosos son ácidos, para lo cual es fundamental la elección de plantas para suelos ácidos o agregar cal.

El suelo arcilloso retiene la humedad, es más fácil de trabajar, es pegajosa cuando está húmeda, pero se pone dura cuando se seca en el verano, por lo que es necesario mezclarlo con acondicionadores en invierno. Estos suelos se deterioran con facilidad y son muy difíciles de restaurar, se debe utilizar los medios para hacerla más porosa para introducir más oxígeno en la mezcla para mejorar su condición, hay que reestructurar el humus agregando compost voluminoso, estiércol de granja, fertilizantes, arena gruesa e incluso cenizas para aflojar la compactación y conseguir un suelo con textura más suelta.

Debemos también tener en cuenta si es un suelo ácido o alcalino, ya que la capacidad de las plantas para absorber los nutrientes minerales varían. 
Si es alcalino, no podrá cultivar las plantas que no toleren la cal.
Para saber qué tipo de suelo tenemos debemos verificar el PH del suelo en diferentes partes del jardín, comprando material para esta prueba, un PH de 7 es neutro, es el valor donde la mayoría de las plantas crecen bien. Los valores superiores hasta el 14, es alcalino y los inferiores indican acidez.
Si se desea aumentar la alcalinidad del suelo, se debe agregar cal en forma muy cuidadosa, ya que luego es irreversible. 
Para aumentar la acidez no es tan sencillo, conviene preparar un sector a base de tierra ácida.

Para mejorar la calidad del suelo es importante verificar varios factores:

El drenaje es el más importante, ya que cualquier tipo de saturación o acumulación de agua, puede ser más perjudicial que la resequedad, ya que el agua llena todos intersticios entre las partículas del suelo y no entra aire, causando la podredumbre de las raíces. Un buen drenaje facilita el paso del agua a través del suelo, para filtrarse hasta su nivel natural.

Otro factor es la composición del suelo, debemos observar si está bien preparado, si encontramos un suelo rico en materia orgánica, si no es así, debemos prepararlo mezclando los restos de vegetación, como pasto cortado, hojas o ramitas, que durante 3 años notaremos la mejora.

Existen abonos orgánicos, como harina de pescado o de hueso molido, o inorgánicos que se encuentran en el mercado, con nutrientes en los fertilizantes que varían según su composición. El nitrógeno favorece el crecimiento de las hojas, el fósforo la maduración de los frutos y el potasio la producción de flores y frutos más grandes.

Debemos tener en cuenta que las peores condiciones del suelo las encontramos luego de ser utilizados para la construcción, ya que se ha compactado, exprimiendo el aire, donde las raíces no podrán penetrar y el agua quedará estancada, lo cual es una señal, el drenaje queda interrumpido y se debe volver a restablecer. 
Cuando se ha finalizado la obra tendremos que recomponer el suelo en todas las zonas donde se ha trabajado.

EL SOL Y LA SOMBRA

Es muy importante tener en cuenta estos factores en la elección de las plantas por ubicación y efectos naturales que podemos producir para armar nuestro ambiente exterior. 


La luz solar es vital para las plantas para producir la fabricación de nutrientes, la fotosíntesis, pero existen plantas que se adaptaron a diferentes tipos de sombras, con lo cual ya la falta de rayos solares no es una limitación en el armado de un jardín, solo hay que saber elegir, para eso es importante observar el tipo de sombra que tendrá:

Sombra moteada, es la que produce la copa de un árbol con hojas caducas, esta es ideal para cultivar plantas de floración primaveral, ya que necesitan toda la luz solar antes de que nazcan las hojas del árbol y proporciona sombra refrescante en verano.

Sombra plena, son aquellas que siempre están sombrías pero que reciben suficiente luz de día. Estos lugares son ideales para cultivar plantas perennes muy simples y las bulbosas de floración primaveral, que tienen su propia fuente de alimento, pero debe reemplazarse cada año.

Sombra parcial, son aquellas zonas del jardín que permanecen sombrías solo durante una parte del día, tienen algún objeto que proyecta sombra, como la casa, un muro, árbol u otra planta, que por su orientación se interpone con el sol. Aquí debemos tener en cuenta cuales son las horas que tienen sol para poder seleccionar las plantas según sol de tarde o de mañana.

Cuando definimos  los factores climáticos, debemos prever las zonas de protección del viento y del sol, otra con poca luz y otra expuesta a niveles más intensos de luz. 
En la realización de estas zonas debemos realizar una buena selección de los árboles, ya que las perennes proyectan sombra permanente y sirven como protectores del viento y las caducas dejan pasar la luz invernal, lo cual es muy bueno para algunos ambientes de la casa, especialmente aquellos cuyas hojas nacen ya avanzada la primavera, crean mejores condiciones de luz y alcanzan su pleno desarrollo a mediados del verano, creando sombra en la casa y ambientes más frescos.
Otra forma de reducir la sombra moteada es haciendo una buena poda donde se puede eliminar grandes ramas dándole forma bien definida y equilibrada, con ramas más abiertas y menor distribución.
En zonas sombrías, se puede escoger plantas de hojas caducas suaves y grandes, tratando que contrasten colores y texturas, colocando arbustos  de hojas perennes por detrás, completando el arreglo en la zona frontal con flores de estación, que conviene de colores pálidos, con contrastes suaves, cuyos tonos armonicen entre sí y se podrán apreciar en las zonas sombrías.
Por otro lado, para condiciones extremas de sequía y calor, son ideales aquellas plantas con follaje duro y frecuentemente plateados, son ideales los arbustos aromáticos, arbustos frutales y especialmente los olivos.

Tome nota sobre lo que tiene en su lote, para que sea más fácil diseñar lo que desea.

Arq. Ana Villegas.
informes@urbanizacion.com 


3. Notas de jardineria

El jardin es un espacio muy especial, como parte de la vivienda, es por eso que un buen diseño, ayuda a determinar diferentes espacios y usos